La traducción de una carta no es una experiencia. iAlacarte hace que toda la interfaz y toda la conversación pasen al idioma del cliente — sin congelar la carta en 27 PDF distintos.
Desde la primera interacción, iAlacarte detecta el idioma del cliente (texto o voz), cambia la totalidad de la interfaz — etiquetas, CTA, fichas de platos, FAQ — y conduce la conversación hasta la elección final en ese idioma.
Si el cliente cambia de idioma a mitad del recorrido, el contexto se conserva.
La traducción es estructural: navegación, secciones, subsecciones, precios, alérgenos, menciones legales, mensajes de error, pantallas de confirmación. La experiencia está totalmente localizada, no sólo la carta de platos.
La cocina no se traduce literalmente. Magret de pato rosado, tataki de atún, cocción poco hecha, variedad syrah se restituyen con su carga gastronómica, y no mediante una traducción palabra por palabra.
Las especialidades locales conservan su nombre original cuando tiene sentido, y reciben una nota explicativa en el idioma del cliente.
La voz de marca (cf. Personas) se aplica independientemente del idioma. Un palace japonés recibe una recomendación cuidada en japonés; una brasserie italiana, un consejo cálido en italiano.
Active su carta en 27 idiomas, sin entrada manual, sin PDF que reimprimir.